
Land Art y Arte Medioambiental
Jeffrey Kastner/ Phaidon/ 2005
El vínculo del ser humano con su entorno es fundamental. La naturaleza es el mayor de todos los grandes cuadros. Aspiramos a dejar nuestra huella en el paisaje intentando traducir y trasgredir el espacio en que nos hallamos.
Objeto de la ciencia y del arte, el paisaje funciona como un espejo y un lente: en él vemos el espacio que ocupamos, pero nos vemos a nosotros ocupándolo. El hombre crea formas tanto para homenajear como para desafiar el paisaje.
Entre las respuestas artísticas más complejas con la tierra se encuentran las obras del Land Art. Este concepto está cargado de significaciones, ya que se amplía hasta un arte ecológico y medioambiental. Su formación abarca artistas de todo el mundo que fueron tomando diferentes enfoques.
Estos proyectos son fundamentalmente escultóricos o están basados en una performance (que abarca tiempo, lugar y proceso). Tienen que ver con cómo las fuerzas naturales impactan en los objetos.
El tipo de obra que recibe el nombre de Land Art incluye proyectos escultóricos destinados a un lugar determinado que utilizan los materiales del entorno para cerar nuevas formas o adaptar nuestras impresiones de una panorámica.
El Land Art surge de un mundo artístico a que a mediados de los sesenta estaba intentando romper con el culto a la expresión personalizada y trascendental, encarnada en la abstracción estadounidense posterior a la Segunda Guerra Mundial. Lo artistas encontraron alternativas a la galería o al museo, validando otro tipo de edificaciones urbanas, trabajando al aire libre.
Primeros artistas que trabajan el paisaje: Michael Heizer. Robert Smithson, Dennis Oppenhem, Walter de Maria. Estos cree que la escultura podía tener una vida alejada de la institución, fuera de ella, en el mundo.
Aunque la aparición de estas obras en galerías empezó a dar forma a una especie de movimiento y marco crítico creciente, fueron los trabajos realizados fuera de los espacios de exposición los que contribuyeron al progreso del género.
Otro aspecto importante de esta cuestión de arte de posguerra fue la implicación cada vez mayor del impacto del feminismo y la intervención de las mujeres ene l arte.
El Land Art representa una apoteosis del formalismo y una evolución del minimalismo, al igual que la crítica feminista de fines de los sesenta, ha de verse como la fuerza básica que se hallaba tras el declive de los cánones minimalistas.
La vanguardia siguió vinculada a que la obra de arte podía trascender el prosaísmo. Sin embargo en la obra de mujeres artistas que dirigieron su atención a la tierra – Ukeles, Beaumont, Mayer Harrison, Denes- era precisamente lo cotidiano lo que proporcionaba el material bruto para la investigación artística.
El Land Art refleja en buen a medida la evolución del pensamiento ecologista de la postguerra mundial. Hay una nostalgia del edén preindustrial.
La única cosa que hemos de preservar junto con la naturaleza es la cultura: la única cosa que debemos preservar junto con lo salvaje es lo doméstico . Esta difícil situación humana tan fundamental- como toda nuestra relación con el medio ambiente y la herencia que dejamos en él- está animada por profundos lazos y divisiones indisolubles. Los mejores Land Art subrayan esta contradicción, al tiempo que muestran los límites de la actividad del arte con las ilimitadas herramientas de la imaginación artística.
Interesante ¿de que manera se relaciona con tu proyecto? ¿en la puesta en escena? ¿intervención espacial? cuéntanos.
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